lunes, 23 de abril de 2018

Un año después... Kingdom


Testing Manga 66 - Kingdom - 23 de abril de 2017

Me temía lo peor cuando me puse al día con este manga y desgraciadamente no me equivoqué. Leer Kingdom de manera semanal es verdaderamente tedioso. Por un lado, cada batalla ocupa una gran cantidad de volúmenes, por lo que cada capítulo avanza más bien poco. Por el otro, al alternar entre diferentes zonas del campo de batalla se pierde un poco la perspectiva general de la misma. Dos meses leyendo lo que ocurre en el ala izquierda te hacen olvidar lo que ocurre en la derecha. Si a esto le sumamos que es muy común que algunos enfrentamientos terminen en punto muerto, a veces sientes que lo último que has estado leyendo no ha servido para nada, ya que el número de soldados no vale más que para asustar.

De todas formas, me quejo de vicio. Así es el manga y no me parecía mal cuando me leía dos volúmenes al día. Kingdom sigue arrasando en ventas en Japón y cada vez más gente se engancha a la conquista de China por parte de Shin. Como la traducción más adelantada utiliza los nombres japoneses, ya me he acostumbrado a ellos y son los que usaré aquí. Me da un poco de pena dejar los chinos a un lado, que en principio son los originales. Los recordaré con cariño.

SPOILERS

Que la acción no avance es diferente a que no pasen cosas. En Kingdom pasan muchísimas cosas, pero la mayoría no tienen incidencia en la resolución de la batalla. Durante este año hemos visto cómo las cartas del enfrentamiento actual se ponían sobre la mesa. Al ser la ciudad de Retsubi indefendible, Ousen decide conquistar Gyou con el ejército completo, sin vuelta atrás. Para ello, divide las tropas enviando a Kanki a sitiar la propia Gyou, a Yotanwa a hacerle de escudo, y a su propio ejército junto a las prometedoras unidades de asalto a hacerle frente a Riboku. De esta forma, el autor añade una nueva variable a tener en cuenta para resolverlo todo: el tiempo que tardarán en quedarse sin suministros unos y otros, ya que ha llenado Gyou de refugiados.

Tras esta preparación, vamos de lleno con las batallas. Aquí es donde se nota lo que menciono de que pocas acciones sirven para algo. A lo largo de este tiempo hemos leído varios capítulos del ala izquierda de Makou y Mouten contra Kisui y Batei. Tras la brillante acción de Riboku eliminando a Makou, esta parte del ejército debía haber colapsado y darle la ventaja a Zhao. Pero Mouten, junto a la unidad Hi Shin, consigue devolver la moral a las tropas y recuperar lo perdido. Desde ese momento, se habla de que el ala izquierda está en punto muerto. Es decir, que todo sigue igual que antes de empezar pero sin Makou, un tío al que no conocíamos y que sólo ha servido para que durante unos cuantos episodios pensáramos que podía liarse. Pero no.

En el ala derecha es donde más movimiento ha habido, pero actualmente todo está también como al principio. Aquí no ha muerto nadie, incluso habiendo visto varias maniobras de peligro para unos y otros. En cierto momento, llegan Gyou'un y Chougaryuu como nuevos rivales peligrosos. Gyou'un, utilizando sus instintos, logra abrir huecos en el ala derecha que sólo Shin consigue preveer. Su plan lo frustran el propio Shin y Kyoukai, haciendo su ataque inútil. Mientras tanto, Ouhon también revierte alguna situación peligrosa. Y volvemos a lo mismo con otro flanco más sin avances.

Nos vamos al grupo de Yotanwa. Varios días sin resultados pero con un problema gordo, y es que Shun Jui Ju incendia la mitad de los suministros de Heki. El tiempo les apremia aún más que al resto y en este momento se dirigen hacia el enemigo con un ataque prácticamente suicida. Heki pidió ser uno de los pilares del ataque para enmendar su error en el que parece el primer punto de la batalla que tendrá verdadera importancia. Supongo que ganarán, o al menos conseguirán que Shun Jui Ju y los Quanrong no vayan a dar a apoyo a Gyou o Riboku.

Como ya he dicho, no son tanto quejas como constatación de la realidad del manga. Esta forma de desarrollar las batalla ha estado presente desde el inicio de la serie, así que sería muy absurdo ahora protestar por ello. Simplemente quiero mostrar mis impresiones sobre este primer año consumiendo el manga de manera semanal. Y muchos más años que serán, viendo su ritmo. Pero con el éxito que cosecha, como para decirle a Hara-sensei que cambie algo. El que tiene que cambiar soy yo.

Kingdom en el último año...

Se mantiene

Nota para Ruff: 8

lunes, 16 de abril de 2018

Un año después... D.Gray-man (II)


Testing Manga 12 - D.Gray-man - 15 de abril de 2013
Un año después... D.Gray-man - 16 de abril de 2017

¿Os acordáis de cuando se dijo que D.Gray-man iba a pasar a tener una publicación trimestral? Pues igual tenían que habernos dicho también no nos lo tomáramos tan al pie de la letra. En el último año, cuando tendríamos que haber tenido cuatro capítulos, sólo se publicaron tres. El número correspondiente a abril no salió en la fecha prevista, y está por ver si este mes tendremos el que toca. Entre esto y lo poquito que se ha avanzado en los tres episodios que han visto la luz, me replanteé hace unos días si sacar entrada o no. Si ni siquiera ha salido tomo nuevo para poner su portada como imagen. Pero como no quiero perder el ritmo, aquí voy con esto. Al menos, los dibujos de Hoshino están en su mejor momento. Si de verdad tiene un problema con su muñeca lo notará en la velocidad de dibujo, porque la calidad no se ha resentido nada.

SPOILERS

Tras todo el lío que se armó en la anterior tanda de capítulos, en ésta ha reinado mucho más la tranquilidad. El Conde se ha retirado con Wisely, y Joyd se ha quedado para hablar con Nea, lo cual no pudo hacer debido a la vuelta a la consciencia de Allen. La irrupción de Tiedoll también interrumpió este encuentro, quedándonos una conversación entre él, Allen, Kanda y Johnny. Las cenizas de Timcanpy han sido recogidas y puede que ahora obtengamos un poco más de información sobre Apocryphos, aunque quizás la más interesante sea la que Allen puede obtener de su sueño en el campo de trigo y la mansión. Si sale capítulo en abril, es posible que se descubra algo. Si no, nos vamos hasta verano. De cualquier forma, nos leemos en un año, esperando que haya material con más chicha.

D.Gray-man en el último año...

Se mantiene

Nota para Ruff: 7

lunes, 9 de abril de 2018

Testing Manga 85 - Slam Dunk


Publicación: 18 de septiembre de 1990 - 4 de junio de 1996
Autor: Inoue Takehiko
Género: Deporte, baloncesto, comedia
Volúmenes: 31

Sakuragi Hanamichi era el típico matón de instituto solamente interesado en peleas y con mala suerte con las chicas. Por eso, cuando Haruko se fijó en su altura y le preguntó si era jugador de baloncesto, éste, sin tener ni la más remota idea de este deporte, le contestó que sí. Ahora, con el único objetivo de llegar a gustarle a Haruko, Sakuragi emprende la gran travesía que le llevará a convertirse en un auténtico basket-man.


TESTING GENERAL

Acabo de leer Slam Dunk por primera vez. Sí, en 2018. Me da un poco de vergüenza, pero por diferentes motivos no he podido, o no he querido, ponerme con ella hasta ahora. Una serie icónica para la infancia de muchos gracias a su anime, el cual empecé a ver hace un par de años y del que me bajé muy pronto por considerarlo antiguo. Pero sabía que era problema de la adaptación, de cómo funcionaba la industria en los 90, y que el manga era otro cantar. Ya conocía el estilo de su autor, Inoue Takehiko, gracias a Vagabond. Así que sabía que no había lugar para la decepción.

Siempre me da mucho respeto hablar sobre obras que son consideradas referencia dentro de su género, y más si han pasado más de 20 años desde su publicación, como en este caso. Suelo intentar contextualizar y mirarlas con perspectiva, ya que en muchas de ellas hacen buena mella el paso del tiempo y los cambios en el medio hasta el día de hoy. Pero no es así en Slam Dunk. La historia de Sakuragi sigue funcionando en la actualidad casi como lo hizo en su momento. Inoue ha logrado dotar al manga de una atemporalidad que sólo se pone en entredicho de manera anecdótica con algunas normas antiguas del propio baloncesto. Los personajes, los diálogos, el humor, el ritmo, incluso el dibujo... Todo está en total sintonía con lo que podemos leer en el presente. Y ésta es una tarea titánica, digna del mejor de los trabajos. Y emociona. Vaya si emociona.

Únicamente encuentro un pero. Lástima que sea un pero tan grande. La serie está inconclusa. Tiene un final, pero no es tal. Sin entrar en detalles, ya que lo haré más abajo, supone un agujero difícil de obviar. Siempre he defendido que un buen manga, o una buena película, libro, o lo que sea, tiene que corresponder con un final a la altura. Eliminar este factor de la ecuación es tramposo, y hay que considerarlo así a la hora de hacer una valoración global. Slam Dunk no es perfecta, ni la podré considerar así por mucho que haya disfrutado cada una de sus páginas, por culpa de este detalle. Y por lo que se va viendo en las actuales obras de Inoue, parece que está abonado a esta práctica al comprobar que tanto Vagabond como Real llevan meses sin recibir un nuevo capítulo. Es una pena.

TESTING CON SPOILERS

Me he enamorado de Hanamichi. Uno de los mejores personajes principales que se me vienen a la cabeza en un manga. No sólo ya por su actitud, totalmente diferente a todos esos protagonistas de spokon que por encima de todo aman el deporte que practican. También por su evolución. Es verdad que en sólo cuatro meses experimenta un progreso irreal para un jugador, pero al final no cambia tanto desde sus inicios. Hanamichi (ya no me sale llamarlo por su apellido, es uno más de mi familia) no sabe jugar a baloncesto, y va creciendo y haciéndose fuerte en aquellos aspectos que no requieren una técnica depurada. No hace un dribbling en todo el campeonato, ni mete un triple, ni anota con un rectificado. Se hace fuerte con los rebotes, una de las partes más instintivas y menos espectaculares del baloncesto. Tarda varios encuentros en conseguir no ser expulsado, y algunos más en anotar su primera canasta. Sin contar el último partido, el momento que más me ha emocionado del manga fue el de su debut contra el Ryonan. Quería ver qué podía hacer Hanamichi porque sabía que no sabía hacer nada. Qué diferencia respecto a otros spokon, en los que sabes que el protagonista lo puede hacer todo.

Y qué decir de la canasta ganadora contra el Sannoh. Inoue me engañó completamente. Estaba esperando el mate, ese slam dunk con el que Hanamichi soñaba desde el primer capítulo de la serie. Pero lo que elige para anotar no es la fuerza, aquello que siempre había tenido y le resultaba natural usar. Elige el tiro a media distancia, ese que tanto le costó conseguir y al que tan poca utilidad le había logrado dar hasta ese momento. Y a pase de Rukawa, cerrando el círculo de lo que le convertía finalmente en un jugador baloncesto: ganarse el reconocimiento del mejor. Aún me emociono un poco recordándolo. Cuando lo leí tuve que llorar. Por Hanamichi, por Anzai y por Akagi. Si no fuera porque el pelirrojo es todo carisma, el gorila sería mi personaje favorito del manga. Su sufrimiento y sacrificio era el mío.

De una obra así podría escribir párrafos y párrafos, pero he querido priorizar lo sentimental y centrarme un poco menos en lo técnico o los acontecimientos. A pesar de que finalmente me he quedado con su emotividad, Slam Dunk me ha sorprendido para bien por su humor. Me he reído a carcajadas muchísimas veces, destacando entre ellas cuando Hanamichi se queda corto en un mate y la hunde en la cabeza de su rival. Su rivalidad absurda con Rukawa, su costumbre de meterse las manos dentro del pantalón como si fueran bolsillos, los constantes golpes en la papada de Anzai al hablar con él... Detalles realmente graciosos que ayudan a querer tanto a Hanamichi y que a la vez me hacen pensar en lo horrible que sería tener a un compañero así en un equipo. Bendita contradicción.

Quiero terminar hablando un poco de los aspectos que menos me gustaron. No me acabó de convencer la reconversión de Mitsui. No tanto por repentina, como sí por su drástico cambio de actitud, e incluso de personalidad. Habría preferido una adaptación más gradual al equipo. También tengo mis reservas con Miyagi, al que creo que se le maltrata en cuanto a protagonismo en comparación con el resto. No me da la impresión de que haya progresado tanto como los demás, ni de que haya sido especialmente relevante en la mayoría de los partidos. El Kainan no me pareció un rival tan temible como se le supone, con un Jin al que en teoría hay que temer pero que no tiene demasiada incidencia cuando se le ve jugar. Y, por supuesto, todo mi odio hacia ese final. ¿Qué narices pasó? El manga iba viento en popa y con récord de ventas, así que todo hace pensar que la editorial tuvo poco que ver y fue una decisión de Inoue. Lo peor no es no ver los partidos restantes, sino asistir a una presentación de futuros rivales, con Morishige como máximo exponente, para no darles utilidad ninguna. Esto es señal de que probablemente hubo un momento en el que no pasaba por su cabeza terminarlo todo así. Pero por la razón que sea, Slam Dunk murió mucho antes de lo que debía.


VALORACIÓN

Dibujo: 10. Tiene todo lo que se le puede pedir a un manga así: fidelidad al deporte, emoción a través de la imagen, y capacidad de hacer reír.
Línea argumental: 8. Típica de los spokon y perfecta hasta el momento del tijeretazo. Además, el crecimiento de Sakuragi encaja de gran manera en ella.
Personajes: 10. Me quedo con Hanamichi y Akagi, pero casi todos tienen su encanto. Con la pandilla de colegas malotes del genio me he partido la caja.
Duración: 4. El gran punto flaco de la obra. No puedes plantear una historia de una forma y terminarla sin ser consecuente con ella. Así no vale.

Nota para Ruff: 9

Slam Dunk tiene bien merecida su fama como mejor manga deportivo de la historia. Aunque, personalmente, y aunque no sea popular decirlo, creo que Eyeshield 21 es un poquito mejor. Pero como he dicho casi al empezar, hay que contextualizar y saber el lugar de cada serie. Y por cuándo se publicó, lo que supuso a esas generaciones y el gran impacto que tuvo en la industria del manga y el anime japonés, no voy a rechistar a nadie que considere al Shohoku como el campeón absoluto de lo que sea. "La mano izquierda es sólo de apoyo". Aún se me pone la piel de gallina.

viernes, 6 de abril de 2018

Un año después... Owari no Seraph (III)


Testing Manga 40 - Owari no Seraph - 4 de abril de 2015 
Un año después... Owari no Seraph - 6 de abril de 2016
Un año después... Owari no Seraph (II) - 6 de abril de 2017

Pasa el tiempo y el Serafín del Final se mantiene en esa línea misteriosa que empezó a trazar hace ya dos años, tras los incidentes de Nagoya. De vez en cuando nos sigue mostrando algún que otro enfrentamiento, pero no se prolongan demasiado y son más importantes por lo que suponen a nivel argumental que por la propia batalla en sí. De esta forma, desde hace ya meses asistimos a cómo la trama se va complicando cada vez más. Si a esto le sumamos que los últimos capítulos tienen muchas menos páginas de lo habitual, da lugar a que todo avance más despacio de lo que muchos quisiéramos. Desvelad cosas, leches. Aun con todo, el manga ha conseguido un equilibrio que lo hace muy disfrutable de leer.

SPOILERS

Han pasado muchas cositas desde la última vez que nos leímos, pero han sido menos que en aquella ocasión. Quizás lo más destacable de esta tanda sea la aparición de Shikama Douji, el primer vampiro, que parece estar detrás de todo el meollo. Hemos descubierto su presencia duplicado, primero tomando posesión de Kureto cuando derrota a su padre, y después como el demonio que habita dentro de Shinoa. La del pelo morado ha sido también un sujeto de experimentos con toda la pinta de tener en su interior otro ángel, a lo que curiosamente se parece mucho Shikama Douji. ¿Vampiros, ángeles y demonios serán en el fondo la misma cosa? No tengo ni la más mínima idea de por dónde va a salir esto. Sinceramente, ya incluso me cuesta un poco seguir lo de los distintos tipos de demonio.

Ahora que Guren está con el grupo, podemos ver los inicios de su plan, que tiene como presunto objetivo revivir a todo el mundo. Y digo presunto porque no me fío ni de él, ni de Mahiru, a la que vemos en un flashback implicada en los experimentos con el orfanato Hyakuya. Además, Krul Teppes menciona que tenía un contrato con ella y que éste está relacionado con que su hermano sea el demonio de Yuu. También se ha comentado entre los propios personajes quiénes son los que van a revivir, ya que el cuerpo de la gente muerta ocho años antes ya no existe, así como los de muchos caídos en batallas como la de Nagoya. Para ello es necesario derrotar a Saitou, que a su vez requiere del poder de los ángeles, y por eso Yuu está entrenando para dominar al suyo. ¿O es un demonio? De verdad, estoy perdidísimo con este tema. Y tiene pinta de complicarse aún más con la última información que tenemos de Mika, que probablemente también se guarde otro angelito dentro. Sumado al que Guren tenía confinado, ya nos salen unos cuantos.

Termino comentando lo guapa que me pareció la maniobra contra Ky Luc a través de fintas y trabajo en equipo. No fue la mejor de las peleas, pero se hizo con mucho sentido y con las limitaciones del grupo claras. Ya habrá tiempo para darles caña a todos los ejecutivos. Y a Ferid también, que seguro que no trama nada bueno. Como Guren.

Owari no Seraph en el último año...

Se mantiene

Nota para Ruff: 6.75

viernes, 16 de marzo de 2018

Un año después... Kimetsu no Yaiba


Testing Manga 64 - Kimetsu no Yaiba - 16 de marzo de 2017

Con Kimetsu no Yaiba he podido disfrutar de uno de mis momentos preferidos escribiendo este blog, que no es otro que comprobar cómo de un año a otro he cambiado de opinión favorablemente hacia un manga. En su momento describí esta serie como entretenida, sin alardes y cumplidora. Y, en cierta manera, sigo manteniendo esa opinión. En este tiempo no ha introducido ninguna nueva variante ni ha modificado especialmente su desarrollo. Y entonces, ¿por qué ahora mismo es de los mangas que más disfruto al leer cada semana? No estoy muy seguro, pero voy a intentar aclarármelo.

Creo que las claves de esta mejora son varias y difíciles de detectar. El autor, de manera paulatina, ha conseguido una gran química entre los protagonistas, transmitida también hacia el lector. Además, el desarrollo de los miembros del grupo se ha visto ayudado por la unión al mismo de manera temporal de nuevos personajes. Esta ampliación de los aliados y la presentación del elenco de enemigos han ayudado a dar mayor profundidad a la historia. Sumémosle también que las batallas han mejorado. La progresión desde los primeros capítulos ha sido la adecuada y en estos últimos meses hemos tenido unos muy buenos combates. Sin giros extraños, sin idas de olla. Se ha respetado enormemente a los rivales y se han presentado enfrentamientos acordes al nivel de batalla del grupo.

Otro de los cambios que he detectado es el aumento de carga cómica, sobre todo en los momentos de menor peso argumental. Las etapas entre sagas son más ligeras y son utilizadas para ver a los personajes en un ambiente más distendido. Esto se ha hecho notar mucho en el dibujo, simplificado incluso en exceso en ocasiones para transmitir relajación y buen humor. Hay un gran número de viñetas, y hasta páginas enteras, en las que no hay ni una sola cara dibujada correctamente. Cabezas que son óvalos, ojos que son puntos, y bocas inexistentes. A veces me cuesta discernir entre lo gracioso y lo chapucero, la verdad. 

En términos generales, no hay duda alguna de que la evolución que está siguiendo la serie la lleva hacia el mejor camino posible, mostrándonos un constante crecimiento sin abandonar en ningún momento su esencia. Y lo hace tan bien y tan fluidamente que hasta me cuesta encontrar las palabras adecuadas para intentar describirlo. Finalicé mi anterior testing comparando la obra con un alumno estándar, lejos del sobresaliente pero también del suspenso. Pues este alumno ha encontrado su método y con trabajo intenso ha llegado al notable. Y si ahora mismo tuviera que apostar, diría que la próxima vez que me leaís sobre él estará cerca del sobresaliente. Entre el público general todavía no está haciendo mucho ruido, pero estoy seguro de que esto cambiará en el próximo año, en el que no sería nada raro que se anunciara su anime.

SPOILERS

Si bien señalo que la calidad de la obra ha aumentado debido a la evolución adecuada de aspectos que ya mostraba, es de recibo comentar que argumentalmente también ha dado un paso adelante a través del Aliento Solar. Por lo que podemos saber, se trata de una técnica de batalla especial que sólo algunos elegidos pueden utilizar. Como no podía ser de otra manera, nuestro protagonista es capaz de usarla, aunque no sabemos concretamente la razón de ello. En su batalla contra Daki, la chica demonio experimenta una visión de Muzan en la que se ve a un hombre usuario del Aliento Solar. Hombre al que volvemos a ver en el flashback de un Tanjirou convalenciente, en el que un familiar suyo lo recibe en su casa. No estoy seguro de la identidad de ese familiar, ya que en principio no podría ser su padre ya que Tanjirou revela que éste tenía una marca de nacimiento en la frente, así que podría ser alguien anterior. O quizás sí que es su padre y la marca, símbolo de los elegidos, aparece más tarde o algo así, ya que el propio Tanjirou no nació con ella y dice que se la hizo en un accidente cuando era pequeño. Todo esto se anima aún más cuando vemos que el Upper Moon número uno tiene una pinta muy similar a la del misterioso espadachín de los recuerdos. ¿Es él tras rendirse a Muzan? ¿Su hermano? Cuanto menos interesante.

La muerte de Rengoku fue un palo tremendo que sirvió, entre otras cosas, para hacernos ver el poder real de los Upper Moon. Sin medias tintas. Cuatro golpes del número tres fueron suficientes para que el pilar cayera. Con el contexto ya establecido, pudimos ver una épica batalla contra la pareja demonio número seis con multitud de fases y despliegue de técnicas. El protagonismo se repartió de una forma inmejorable entre todos los personajes a lo largo del enfrentamiento, dando lugar a una de las mejores batallas que he visto en un manga en mucho tiempo. Por cierto, ¿qué pasa con Nezuko? Sus poderes van más allá de los de un demonio normal en términos de fuerza y regeneración, pero es que también ha mostrado una habilidad a base de fuego capaz de eliminar veneno o anular las técnicas de otros demonios, como vimos cuando quemó las cuerdas de Enmu. Lo más fácil es pensar que la sangre de la familia Kamado es especial, pero es probable que haya algún girito por ahí.

Kimetsu no Yaiba en el último año

 Mejora

Nota para Ruff: 7.25

miércoles, 7 de marzo de 2018

Un año después... Platinum End


Testing Manga 63 - Platinum End - 7 de marzo de 2017

Ya han pasado más de dos años desde que comenzó la más reciente obra del dúo de oro del manga japonés y su situación se siente un tanto extraña. No está teniendo apenas repercusión social (apenas se lee sobre ella en los foros) y tampoco las ventas parecen acompañar demasiado. Para tratarse de una serie que debería vender solo por el nombre de sus autores, está pasando sin pena ni gloria entre el público. Pero mirando más allá del cascarón, esto tampoco me parece tan raro. Platinum End es un manga del montón, quizás levemente superior a la media, pero sin ningún punto que lo haga destacar y enamorar a nadie. Cuando lo lees no te aburres, e incluso tiene algunos momentos moderadamente interesantes. Pero siempre me queda la impresión de que, si se terminara mañana mismo, no echaría de menos saber más de él. Y esto hablando de una creación de Ōba y Obata son palabras muy duras. Quizás un anime la ayudaría a despegar. Teniendo en cuenta el tiempo que lleva, puede que no tarde demasiado en anunciarse. Yo no tardaría en dar luz verde para ello, visto lo visto.

SPOILERS

No entiendo muy bien la dirección que sigue este manga. Tenía toda la pinta de presentarnos batallas psicológicas entre los personajes, asociados en bandos. Pero lo que nos ha presentado los últimos doce meses ha sido un enfrentamiento puramente shonen que personalmente no me encaja nada con esta idea. Y más shonen aún eran los personajes. No sé si me parece más ridículo el tío de las metralletas o la drogadicta extravagante. ¿Qué son esas pintas? Voy a perdonar lo del niño con la máscara de Trump porque al final tenía trampita, pero lo de los otros dos es patético. El numerito con la mujer jeringuillas ya ha sido la gota que colma el vaso. La tipa se traía un ratón con ella a modo de explicación, por si de palabra no nos queda claro que el virus mata. Virus bien plasmado en el dibujo como una masa perfectamente esférica. Si lo llevase en forma de gas, ¿cómo podría haberlo matado Mirai con la flecha blanca? De verdad, no hay por dónde coger todo esto. No acabo de procesar que algo así haya salido de la mente de Ōba. Sabes hacerlo mejor, sensei.

Pasamos después al duelo entre Metropoliman y Mirai, en el que escogen jugar con reglas justas cuando todo el mundo sabe que Metropoliman no las aceptaría si no tuviera ventaja. Pero es que incluso para él es estúpido jugar a eso porque tendría incluso más ventaja en una batalla común. Al ser inmune a la flecha roja por estar ya afectado por una, en el primer intercambio de golpes con Mirai le habría sorprendido con la blanca cuando éste no pudiera atravesarle. Pero no, mejor el paripé, que sirve para lo mismo pero más lento. Así pudimos tener páginas y páginas de ambos dos de cháchara vacía y el flashback en el que el tipo mata a su hermana. Y mientras, todo el rato esperando a que el tirillas con la máscara de Trump hiciera algo, porque estaba claro que había algo raro con él. En cuanto se ve la flecha roja en Metropoliman todo queda en evidencia.

Me gustó un poco la resolución de la contienda dejándole el golpe de gracia a Mukaido. Por un buen rato temí que no se atrevieran a dar matarile al enemigo por culpa de Mirai, pero por suerte se lo llevaron por delante bien llevado. Un final de tensión máxima, además, mostrando a cámara lenta cómo las enormes balas perforaban el cuerpo de Metropoliman poco a poco. Ahora la historia cambia de enfoque al tratar con un nuevo enemigo, del que aún conocemos muy poco, y desaparecer la figura de Mukaido, que hacía de guía del grupo principal. Mirai y Saki han evolucionado y deberán llevar las riendas. Esperemos que los cambios hagan que todo vaya a mejor.

Platinum End en el último año

 Desciende

Nota para Ruff: 6.5

domingo, 4 de marzo de 2018

Testing Manga 84 - Samon-kun wa Summoner


Título alternativo: Samon the summoner, Samon el invocador
Publicación: 19 de septiembre de 2015 - 5 de junio de 2017
Autor: Numa Shun
Género: Comedia, sobrenatural
Volúmenes: 10

Teshigawara Sakura es la mejor persona que uno se puede encontrar. Conocida en su instituto como "Buda", es admirada por el resto de alumnos por ser tan buena persona. Todo el mundo parece feliz por tenerla a su lado... excepto el chico nuevo que acaba de transferirse a su clase. Pero es que Samon Shousuke tampoco es un tipo normal. Y no sólo por el terrible odio que tiene hacia Sakura por ser tan perfecta, sino porque es un invocador de demonios capaz de controlarlos y utilizarlos para sus propósitos. Haciendo uso de este poder es como intentará que su célebre compañera caiga en las garras de la depravación y ver cumplido su objetivo de eliminar la bondad del mundo.


TESTING GENERAL

Samon-kun wa Summoner es un manga de comedia sin muchas pretensiones más allá de hacernos pasar un rato divertido. Como otras tantas series del género, no presenta una trama principal sólida y sólo se basa en que Samon quiere pervertir a Teshi. O ni siquiera eso, ya que hay numerosas ocasiones en las que a Samon no parece importarle esto y simplemente hace el gamberro con su amigo Kuzuryu. El humor que nos muestra es principalmente absurdo, haciendo metarreferencias en muchas ocasiones y llegando a romper la cuarta pared alguna que otra vez. Su dibujo simple y exagerado apoya aún más su tono, destacando sobremanera en las expresiones faciales. Normalmente, lo acontecido en los capítulos no tiene consecuencias en los siguientes, aunque sí es habitual que los personajes vuelvan a aparecer tras la primera vez y se recuerden algunos de sus actos. En general, podría decirse que es una comedia habitual y de características comunes dentro de este tipo de manga.

Dicho todo esto, contestaré a la pregunta importante. Si es un manga tan normal, ¿vale la pena darle la oportunidad? Después de pensarlo un rato largo y valorar virtudes y defectos, muy a mi pesar tengo que decir que no. Y digo que me duele decirlo porque al final le he cogido algo de cariño. Los gags en general no son nada del otro mundo, pero sabe utilizar a los personajes y sus personalidades para de vez en cuando crear una buena broma. Éstos están tan bien definidos que incluso llegan a hacer funcionar medianamente bien un par de arcos en los que el autor intenta aportar un tono más serio a la obra. Pero esto no es suficiente. Y es una lástima, porque sus puntos humorísticos buenos de verdad creo sinceramente que son de la mejor calidad.


TESTING CON SPOILERS

Si califico de manera negativa este manga no es porque sea malo. De hecho, no creo en absoluto que lo sea. Mi crítica viene sobre todo porque no aporta nada nuevo al género y utiliza fórmulas trilladas para buscar la carcajada. Por decir algo a lo que se parece, diría  que a los primeros volúmenes de Katekyō Hitman Reborn!, tan mal recibidos por mí. Pero a su favor hay que decir que Samon-kun wa Summoner es bastante más graciosa, con puntos realmente divertidos, aunque no muy numerosos, a lo largo de sus volúmenes. Me he reído muchísimo, de verdad, con la broma de Samon dándose aires frente a los demás porque no saben hablar hebreo. O con su actitud y la de Kuzuryu cuando hacen el mal y van por ahí con la lengua fuera y hablando raro para evidenciar lo malvados que son. Incluso con Teshi, sorprendiéndose ante las locuras de la gente a su alrededor y siendo consciente de que se comporta como el tsukkomi de un dúo humorístico de manzai (si no sabéis qué es manzai, os recomiendo buscarlo porque es una referencia muy habitual en el manga y el anime). Quiero destacar también el capítulo en el que Samon tiene que darle su "cuerno" a Teshi porque le ganó en la encuesta de la popularidad de la revista.

Pero al final son capítulos y capítulos que uno acaba leyendo para reírse menos veces de las que le gustaría. Como lo he seguido semanalmente, nunca se me ha hecho cuesta arriba, pero no creo que tuviera la misma sensación si lo hubiera leído seguido. Por esto y por todo lo dicho, no puedo calificar a Samon-kun wa Summoner como algo más que un sencillo entretenimiento. Nuestra época juntos fue bonita pero tenía que terminar, por mucho que algún detalle me vuelva a traer una sonrisa.


VALORACIÓN

Dibujo: 6. No es bueno, pero es el que una serie así necesita. Me queda la duda de si el autor podrá dibujar mejor si se lo propone.
Línea argumental: 5. Como he dicho arriba, tiene la que se requiere en este tipo de comedia. Funciona bien para crear situaciones que lleven al gag, así que suficiente.
Personajes: 7. Dentro del ámbito de la humorístico, muy bien trabajados y contextualizados para hacer reír. Quizás su mejor virtud.
Duración: 6. Puede que durara demasiado para lo que estaba aportando, pero el final de una obra así lo tiene que marcar su éxito y no la trama. Llegó hasta donde pudo.

Nota para Ruff: 5

Me gustaría pensar que Numa Shun va a recoger todo lo positivo que tiene este manga y volver en un tiempo con una obra más redonda, pero me cuesta creerlo. El estilo de dibujo le frena bastante en el campo visual y no he visto muestras de que pueda mejorar en el guión. El humor lo tiene, pero le hace falta algo más. Quizás debería escribir en hebreo.